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martes, 18 de noviembre de 2008

Otras debilidades manuales...

Y es que desde que tengo memoria me veo haciendo cositas... Mi madre siempre nos ha comprado por iniciativa propia, material para hacer manualidades de todo tipo. Ya desde bien pequeñas nos compraba revistas infantiles, alguien en la red recuerda la revista "COLORIN"? habían historias, manualidades, juegos, recortables, dibujos para colorear... no he encontrado nunca a nadie que la conociera y tengo claro que no la publicaba mi madre para nosotras... por lo que un día u otro encontraré a alguien que también disfrutó de esas revistas. Son de la época del "Sal y Pimienta" y el "TBO".

En cuanto alguna de nosotras caía enferma(somos siete hermanos, seis chicas y una muestra del otro sexo, jejeje) y mi madre había despedido al doctor y agradecido su visita, llegaban a la habitación, la mesita plegable de cama (por cierto, toda una institución en mi casa!) y los colores, rotuladores y los libros de colorear y venga a pasar la gripe, la escarlatina, la rosa, el sarampión o lo que tocara, y claro ya os imaginais que a partir de la visita del médico, que diagnosticaba qué virus había atacado a la última incauta de las hermanas, al menos volvía dos o tres veces más por casa, para certificar a una, dos o tres víctimas más en una sola visita (la desventaja de vivir en un piso pequeño -todas contagiadas más pronto que tarde-), la ventaja: que las hermanas hemos compartido habitación ... Así cada nueva enfermedad hacía que esta se convirtiera poco menos que en un centro de manualidades... colores, termómetro, libros de colorear, tijeras y jarabes también compartían entonces habitación!

Así desde siempre y junto con mis hermanas hemos disfrutado de colores, rotuladores, témperas, acuarelas, pinceles, tijeras, cartulinas, papel charol, pinocho, buriles, estaño, mosaicos, pegamentos blanco, UHU, Imedio, barro, de tooooodo... y hasta un pirograbador habíamos tenido!!!! Y es que supongo que la primera entusiasta de la manualidades ha sido mi madre, por eso no proveía de materiales aunque ella dispusiera de poco tiempo para practicarlas y es que una familia numerosa como la suya, es como poco, costosa de hacer prosperar y se lleva jornada y media completa! Todo y así nos hacía vestidos, camisolas, las batas del cole, los visos (también estos son del tiempo del COLORIN jajajaja) y jerseys de punto, siempre nos ha hecho jerseys de punto... y faldas de punto cuando se han puesto de moda, y ponchos y chales y bufandas y hasta abrigos de punto nos ha hecho. Alguien recuerda los KUNG-FU??? Otra reliquia del pasado!

Sin exagerar, creo que si sumamos todos los punto de media que ha hecho en su vida podríamos hacerle un jersey al sol y un pichi a la luna... de verdad os lo digo.

Su última afición ha sido el pachtwork... Ah lo que descubrió con eso... un mundo, un universo, un cosmos... una locura lo que ha llegado a hacer! Algún día haré un monográfico o dos, de todo lo que ha llegado a hacer, porque en realidad en este post os quería hablar de esa "herencia genética manual", y es que con esos antecedentes, pues así me veo... que cucada que veo, monería que quiero hacer!

Y quiero presentaros hoy al GATO CLAUDIA, sí, digo bien, Gato (masculino) y Claudia (femenina). La muestra del sexo opuesto, -es decir, con cariño y respeto, mi hermano- tiene lo que durante un año creyó y le hizo creer el veterinario, una gata persa, a la que llamó Claudia (aunque ya sé, que incluso para una gata -que no gato- no es el nombre más apropiado, pero fue el gusto de mi hermano -no indagaré el origen de la elección-) y ambos eran muy felices en Andorra donde viven y se hacían compañía, pero un día que vinieron a Barcelona a visitarnos, me preguntó mi hermano mientras estábamos en el sofá:

-"Ana, que dirías tu que se está limpiando la Claudia?"
y al girar la vista y mirarla/o (ahora siempre me cuesta decircirme por l "a" o la "o"), intenté buscar excusas y posibles explicaciones, pero no hubo más remedio que contestarle:
- "Pues Sento, creo que lo que se limpia es el "pinta-labios""

Fue entonces cuando el gato Claudia "cambió de sexo", pero no de nombre, pues mi hermano alegó que la había criado como una "niña" y que no estaba dispuesto a cambiarle el nombre. Desde entonces es el Gato Claudia.

Para restituir lo irrestituible, le regalé a mi hermano el Gato Azul (estará triste y azul, por su falta de identidad sexual?) Es un gato de porexpan, decorado con la técnica del pachtwork sin aguja y con retales de las labores de mi madre! Como veis aún nos continúa aprovisionando de material de manualidades! Aunque sólo ocasionalmente, claro.

Os dejo unas fotos y os agradezco, como siempre la lectura.





Y una última foto rompiendo tópicos!!!! No siempre se llevan mal el ratón y el gato... por lo que tal vez... no siempre me lleve mal con la informática!!!! (que el sr windows me oiga!!!)

5 comentarios:

Gaby Acosta dijo...

Hola Ana...

Que lindo relato nos has compartido, me he reído imaginándolas a todas enfermas y haciendo miles de cositas con las herramientas que tu mamá les daba.

Y la historia del gato Claudia es muy buena también. EL gato azul que hiciste te quedó precioso y la ratoncita ni se diga, toda coqueta.

Gracias por el buer rato.

Un beso.

sonia dijo...

jajajjjajajaaaaaa me partooooo con el claudia jajajaja
Jooo que guaiii que casa más divertida tenías que tener y me puedes prestar a tu madre??? que me haga unos jerseicitos???? jejejeje
Ens veiem aviat

esaga dijo...

Hola Ana que diviertido era ponerse malo en casa nosotros tambien somos 5 y uno pillaba la gripe y todos detras no teniamos la suerte de que mi madres nos aprovisionara de manualidades pero bueno.
Me he reido mucho con la historia del gato y ese que tu has hecho esta genial ¿si quieres hacerme uno? jajajaja
Besos

esaga dijo...

Hola Ana que diviertido era ponerse malo en casa nosotros tambien somos 5 y uno pillaba la gripe y todos detras no teniamos la suerte de que mi madres nos aprovisionara de manualidades pero bueno.
Me he reido mucho con la historia del gato y ese que tu has hecho esta genial ¿si quieres hacerme uno? jajajaja
Besos

Andrea dijo...

Vaya historia la del gato Claudia, jajaja, vaya veterinario!! Yo creo que eso lo enseñan en primero de carrera, no? jajaja. Qué chulo tener ese ambiente tan de manualidades en toda la familia :P besitos

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